Mosca de la fruta

Otros nombres: mosca de la fruta, mosca mediterránea, ceratitis.
Mosca que pica el fruto para poner sus huevos dentro. La larva se desarrolla en la pulpa, así que cuando el daño se ve desde fuera el fruto ya está perdido.
Cómo se reconoce #
La picada deja un puntito en la piel con un pequeño halo alrededor, que después se hunde y decolora. Al abrir el fruto aparecen las galerías y las larvas blancas. El fruto madura antes de tiempo, se ablanda y cae. Afecta sobre todo a la fruta que está entrando en maduración: la verde no le interesa.
Qué la favorece #
Tener fruta madura disponible de forma continua, que es lo que ocurre cuando se escalonan variedades con maduraciones sucesivas; la fruta caída que se queda en el suelo, donde la larva completa su ciclo; las temperaturas suaves; y la proximidad de otras parcelas con fruta sin recoger.
Manejo cultural #
La medida que más pesa, con diferencia, es recoger y destruir la fruta picada y la fruta caída, y no dejarla amontonada al borde de la parcela. Además: no dejar fruta en el árbol después de la cosecha, trampas de seguimiento para conocer el nivel de vuelo, y recolectar a tiempo sin apurar la maduración.
La valoración de cualquier tratamiento corresponde a tu técnico o asesor agrícola.
En otros cultivos #
Leñosos #
Es su terreno principal: cítricos, frutales de hueso y de pepita e higuera. El daño es directamente comercial, porque el fruto picado no se puede vender.
Subtropicales #
Afecta a mango y chirimoyo, y el escalonamiento de maduraciones propio de estas zonas le da fruta disponible durante muchos meses.
Viña #
Puede picar el grano en maduración, aunque el daño habitual en viña lo causan otras especies.
Aire libre y hortícola #
Poco relevante en hortícola de invernadero, salvo que haya frutales alrededor que actúen como foco.
Producción ecológica #
La higiene de la parcela es el control principal: recoger la fruta caída y no dejar fruta sin recolectar. Cualquier otra medida la valora tu técnico o asesor agrícola.

