Otros nombres: virus rugoso del tomate, virus del fruto rugoso marrón.
Virus que afecta a tomate y pimiento. A diferencia del TYLCV, no necesita insecto: se transmite de forma mecánica, por las manos, la ropa, las herramientas, el agua de riego y la semilla, y es extremadamente persistente en superficies y restos.
Cómo se reconoce #
En hoja, mosaico verde claro y verde oscuro, abullonado y deformación. En fruto, que es lo más característico, manchas amarillas o marrones, rugosas y de contorno irregular, que lo hacen incomercializable. Los síntomas pueden confundirse con los de otras virosis.
Qué lo favorece #
La manipulación intensiva del cultivo sin medidas de higiene, el trasiego de personas y aperos entre parcelas y la semilla o planta de procedencia no controlada.
Manejo cultural #
Higiene estricta, que es lo único realmente eficaz: lavado y desinfección de manos y herramientas, uso de material desechable, control de accesos al invernadero, semilla y planta certificadas, retirada inmediata de las plantas con síntomas y desinfección a fondo entre campañas.
Ante la sospecha, avisa cuanto antes a tu técnico o asesor agrícola, porque la rapidez en el diagnóstico cambia mucho el resultado.
En otros cultivos #
Aire libre #
El riesgo es igual o mayor, porque el trasiego de personas y de aperos entre parcelas suele ser más intenso. Las medidas son las mismas: higiene estricta, material desechable, control de accesos y planta y semilla certificadas.
Leñosos y viña #
No les afecta. El principio sí se traslada: en leñosos y en viña hay enfermedades que viajan en las herramientas de poda, y desinfectarlas al pasar de una planta a otra es la misma idea.

